¿Qué quiero? La importancia de las preguntas

¿Qué quiero? La importancia de las preguntas

Publicado en: Coaching Personal | 0

El coaching no dirigido se basa en plantear preguntas que ayuden a la persona a descubrir lo que más le conviene animándole a buscar sus propias respuestas.
Las preguntas son invitaciones para compartir informaciones u opiniones. En este caso, las compartirás contigo mismo. Aprender a ser tu propio coach significa aprender a plantearte las preguntas adecuadas que te ayudarán a avanzar en la vida.

¿Cuáles son tus creencias?

¿Alguna vez te paras a pensar en lo que estás haciendo? ¿Por qué motivos haces lo que haces de la manera que lo haces? ¿Es porque siempre lo has hecho así o porque así lo hacía tu familia?

Es posible que creas cosas increíbles o que, en ciertos aspectos, ya no sepas qué creer. No es nada extraño, le pasa a todo el mundo. En cualquier caso, siempre tienes razón. Cuando aciertas, la tienes y cuando te equivocas también, porque tú lo estás creando todo; la cuestión es en qué quieres tener razón la próxima vez.

¿En qué cambiaría tu vida si creyeras por completo en ti mismo?

Si deseas “ver” tus creencias, basta con observar la realidad, que nunca es engañosa, la cual es un reflejo de tus creencias y elecciones. ¿Estás satisfecho con lo que ves? Si no es así, hay una cosa que te ayudará a cambiar las creencias que entorpecen tu vida: Cuestiónalas!

Raimon Samsó (en “100 preguntas que cambiarán tu vida en menos de una hora”) dice que las dos preguntas que se formula con más frecuencia, prácticamente a diario, son, y por este orden:
¿Es esto lo que quiero?… Si no, ¿qué es lo que quiero?

Acuérdate de que tu futuro será el resultado de las creencias que hoy elijas apoyar.
No temas conseguir lo mejor. Si de todos modos vas a atraer cualquier cosa que entra en tu vida ¿por qué no atraer sólo lo mejor?: la mejor salud, la mejor pareja, la mejor ocupación, las mejores relaciones… Tal vez ya esté todo bien, no lo cuestiono, pero ambos sabemos que podrías estar aún mejor. No conozco a nadie que no pueda mejorar su vida en algún aspecto.

El arte de formular preguntas

Trabajar con preguntas es lo más revelador que nunca he experimentado. Las buenas preguntas avivan conciencias, suavizan el diálogo interior, lo refinan. Generan cambios de paradigmas, ayudan a pensar, y te conducen al siguiente nivel.
¿Tienes que tomar una importante decisión sobre algún asunto? No busques la respuesta perfecta, mejor busca las “preguntas perfectas”.
Como todos debemos tomar grandes decisiones en algún momento, te propongo una serie de preguntas binarias (con dos alternativas) que te ayudarán a reflexionar y decidir las mejores opciones:

1. ¿Esta decisión me aporta energía o me la quita?
2. ¿Elijo en libertad o coaccionado por algún miedo?
3. ¿Lo que elijo me conduce a lo excelente o a lo mediocre?
4. ¿Me ofrece satisfacción perdurable o satisfacción transitoria?
5. ¿Elijo desde el temor o desde el amor?
6. ¿Mi elección disuelve mis dudas o las mantiene?

Saber plantearte las preguntas adecuadas

Es importante que aprendas a incorporar lo que R. Samsó denomina “las presuposiciones subyacentes positivas”. Éstas irradian tus pensamientos con la fuerza invisible del amor. Por ejemplo, la pregunta cerrada: “¿Puedo hacerlo?”, no es muy alentadora, pues incluye la opción del “no”. Sin embargo, mejora formulada de modo abierto: “¿Qué necesito para conseguirlo?”, que incluye la presuposición subyacente “lo conseguiré”. Y lo único que está en juego es el “cómo”.
Formúlate preguntas excelentes, todo lo demás es cháchara supérflua. La calidad de las preguntas que te formules determinará la calidad de las respuestas que obtengas. Una pauta de éxito comprobado es: actúa, compórtate y habla como si fueras la clase de persona que deseas ser y, te lo garantizo, te convertirás en esa persona.

“Una persona extraordinaria es una persona ordinaria

que se formula preguntas extraordinarias”

Si deseas obtener algo diferente, deberás formularte preguntas mejores. Cualquier cosa que hay en tu vida ahora es el resultado de las preguntas que te has hecho en el pasado y de las que no te has hecho (especialmente de estas últimas). Las mentes inspiradas se interrogan constantemente para alcanzar su ideal de vida. Se plantean preguntas y escuchan sus respuestas.

“La mejor manera de predecir el futuro es inventarlo”

¿Quién o qué puede contradecirte si decides ser el héroe de tu propia historia? Lo más importante es darte cuenta de que si pudiste formular una pregunta, entonces es que tienes la capacidad para crear su respuesta. Nadie alberga un deseo auténtico que no pueda hacer real.

Las buenas preguntas son magnéticas y atraen respuestas certeras. Lo que sigue es una batería de “preguntas de urgencia” diseñadas para expandir el pensamiento. No busques respuestas rápidas. Mejor llega hasta el corazón de la pregunta y contesta desde el tuyo. Deja que estas preguntas te acompañen durante días y graviten en torno a ti.
Si crees que te mereces lo que quieres, puedes empezar con estas diez buenas preguntas, que deberías plantearte antes de seguir adelante.

* ¿Qué parece imposible que, si ocurriera, cambiaría mi vida?
* ¿Qué es importante para mí, hoy?
* ¿Qué haría si no tuviera ningún temor al fracaso?
* ¿Qué es lo que realmente quiero y qué pienso hacer al respecto?
* ¿Qué haría si el resultado estuviera garantizado?
* ¿Qué daría significado a mi vida?
* ¿Qué echo de menos para sentirme realizado?
* ¿Qué haría con gusto por el resto de mi vida?
* ¿Qué deseo empezar, acabar o continuar en mi vida?
* ¿Qué características tendría mi vida ideal?

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