Pon un coach nutricional en tu vida

Pon un coach nutricional en tu vida

Publicado en: Coaching Nutricional | 0

Adelgazar, potenciar la energía o mejorar la calidad de la piel son algunas de las metas que este nuevo sistema plantea conseguir con trabajo, esfuerzo, pero sobre todo con un éxito asegurado. Y la llave de esta hazaña está en el nacimiento de la nueva figura del “entrenador-personal-alimentario”.

El “coaching nutricional” es una disciplina relativamente moderna, ya que surgió en los años 70 cuando su creador, Timothy Gallwey, capitán del equipo de tenis de Harvard, percibió que el peor enemigo de un deportista, en muchos casos, era su propia mente.

En base a esta teoría escribió un libro que recogía sus teorías, así como un método, al que bautizaron bajo el nombre de “The Inner Game”, destinado a ayudar a superar bloqueos y obtener una mayor concentración.

Es este hecho el que lo diferencia del resto de métodos dietéticos clásicos: el “coaching nutricional” es un método de crecimiento personal focalizado en la consecución de metas concretas.
La mente es lo primero que debemos tener en orden para poder ocuparnos de nuestro cuerpo, ya que, si no, nunca lograremos lo que nos proponemos, y nuestro objetivo final será otro.

El “coaching nutricional” no sólo está enfocado a perder peso, sino a entender cómo comemos, qué se hace mal, qué hábitos hay que cambiar y qué otros nuevos hay que incorporar, y todo esto sin hablar de dietas, sino de “planes de entrenamiento nutricional”.

Nadie está exento

El perfil de pacientes es heterogéneo pero con un punto en común: una relación conflictiva con la comida, tanto por exceso como por defecto. No depende tanto del peso, sino de que el paciente se dé cuenta que no ha adquirido pautas saludables en la alimentación.

Son las mujeres las que más acuden a estos servicios porque son las que más se preocupan por el cuerpo y son las que luego transmiten los hábitos alimenticios a sus parejas e hijos”.

En cuanto al número de sesiones que se necesitan, esto es como acudir a un psicólogo, que puede ser en un momento puntual o en períodos sucesivos a lo largo de la vida.
Hay personas que con una sola sesión entienden lo que hacen mal y rápidamente lo corrigen, y hay otras personas que dependen de una revisión continua ya que al comienzo lo hacen bajo presión.

Respecto a los niños, el “coaching nutricional” no se centra en ellos ya que “los niños comen lo que comen los adultos y serán éstos los que los eduquen”.

Huyendo de los extremos

Los ayunos, los atracones y la ansiedad desmedida por la comida son algunos de los hábitos que hay que abandonar a la voz de “ya”. Conductas que hacen que la persona descontrole su vida y lleguen los problemas de salud que pueden ir desde el sobrepeso a la caída del pelo o la aparición de problemas en la piel.

Para empezar a tratar estas enfermedades, el “coaching nutricional” marca la primera cita como la más importante y crucial. En ella se marcan los primeros objetivos: las metas a lograr y se empiezan a definir las bases del plan de acción para alcanzarlas”.

Además, se trata del primer contacto con el “coach” ya que, como con un entrenador o un psicoterapeuta, es básico que haya buena conexión.

Y lo hará no sólo en lo referido a calorías o grasas, sino sobre todo en lo que a psicología se refiere ya que un buen “coaching nutricional” se logra con un buen profesional formado en la disciplina y un paciente que se sincere en todo lo referido a su alimentación, los sentimientos e impulsos referidos a ésta.

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